miércoles, 19 de septiembre de 2012

Una profunda frase de Eduardo Mallea

"Me levanté en espíritu y abrí los ojos sobre esa realidad. Me sentí extrañamente lleno de angustia y furia. Me llené de desprecio y amor. Creí haber llegado a un momento fértil de mi vida, a ese en que el torbellino del alma nos dice cuáles son nuestros odios fuertes, cuáles nuestros amores fuertes, qué es lo que llevamos en nosotros frágilmente y qué lo inconmovible, lo rudo, lo perdurable, qué es lo que llevamos hecho ruina y qué lo que llevamos de naturaleza imbatible. Y estaba ahí circundado por los dos países, aquel contra el que me levantaba, en el que no me resignaba a vivir, aquel del que quería conservarme inexorablemente alejado; y el otro, el creador, el país verdadero, el país mío, mi país, mucho más fuerte que el otro, como son más fuertes que la ola externa las corrientes de profundidad".

(Eduardo Mallea, "Historia de una pasión argentina"). La primera edición fue publicada por la Editorial Sur en septiembre de 1937.

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